Pediatría de Atención Primaria

¿Qué hacemos con las transaminasas? Casos clínicos

Se define la hipertransaminasemia (HTRA) como la elevación del nivel sérico de una o las dos principales transaminasas, enzimas intracelulares presentes en hepatocitos y otras células, por encima del límite superior de normalidad de una muestra sana y representativa de la población estudiada. Hay una considerable variabilidad biológica, por lo que la determinación de sus límites de normalidad es difícil. Tras revisión de los datos publicados, recomendamos los siguientes: GPT o ALT: >60 U/l en niños y >55 U/l en niñas, para menores de 18 meses, y >40 U/l en chicos y >35 U/l en chicas, para los mayores de 18 meses. GOT o AST: >65 U/l para menores de un año, >55 U/l de 1 a 4 años, >50 U/l de 5 a 8 años y >40 U/l de 9 a 18 años. La HTRA puede revelar una multitud de causas, hepáticas y extrahepáticas, algunas de especial gravedad. Debe considerarse como marcador potencial de patología y ser interpretada en el contexto clínico del paciente. Debe hacerse una búsqueda etiológica activa y de forma escalonada, teniendo en cuenta la edad y las causas más frecuentes. La presencia de datos de alarma implicará la derivación urgente hospitalaria al pediatra gastroenterólogo-hepatólogo. El contexto clínico del paciente es relevante para determinar la prioridad del estudio escalonado y la frecuencia de realización de los controles analíticos. Se diferencian pruebas de primer, segundo y tercer nivel. Su lugar inicial de valoración será en Atención Primaria. Cuando existan datos de alarma, sea persistente e inexplicada, o la patología hallada así lo requiera, el estudio posterior y seguimiento se completará en Atención Especializada.

Fiebre sin foco

La fiebre sin foco (FSF) es uno de los motivos de consulta más frecuentes en Pediatría, y generalmente se debe a procesos infecciosos banales que no van a requerir realización de pruebas complementarias ni tratamiento antibiótico. Es por ello que conocer la etiología, diferente según la edad del paciente y el estado de inmunización y medio donde nos encontremos, así como realizar una correcta anamnesis y exploración física, con apoyo de los algoritmos disponibles, es imperativo para identificar aquellos pacientes que estén en riesgo de padecer una infección bacteriana grave (IBG). En ellos, habrá que hacer una petición justificada de pruebas complementarias y tratar de acuerdo con la etiología más frecuente. En los pacientes con bajo riesgo de IBG, que serán la mayoría, es preciso tranquilizar a los cuidadores, explicando los signos y síntomas de alerta de progresión o gravedad, combatir la fiebrefobia, prescribiendo antitérmicos para tratar el malestar asociado, y reevaluar cuando sea preciso.

Vigilando las palabras de la historia clínica

Las reclamaciones judiciales en Pediatría son menos frecuentes que en otras especialidades médicas. Además, en la mayoría de los casos es posible demostrar que la actuación se ajustó a lex artis ad hoc. Sin embargo, es posible que una serie de errores durante la realización de la historia clínica compliquen el proceso judicial, aunque la praxis fuera correcta en todo momento. Por ello, es importante difundir entre los pediatras la importancia de la correcta redacción de la historia clínica, una herramienta que debemos saber utilizar no solo en beneficio de nuestros pacientes, sino también para evitar acciones judiciales que pueden perjudicar seriamente nuestra vida personal y nuestra carrera profesional. Basándome en mi propia experiencia como perito judicial desde 2009, en las siguientes líneas daré algunos consejos para vigilar lo que escribimos en la historia clínica, expondré en qué consiste un dictamen pericial y definiré cuáles son los principales tipos de reclamaciones a las que un médico puede estar expuesto.

Tratamiento de fondo del asma. Actualización de las guías

El asma es la enfermedad respiratoria crónica más frecuente en la edad infantojuvenil. Supone un problema de gran transcendencia en salud pública porque limita la calidad de vida de un elevado número de niños y de sus familias y consume numerosos recursos sanitarios. La variabilidad es su principal característica: variabilidad entre pacientes y variabilidad en un mismo paciente a lo largo de su vida. Esta variabilidad supone un reto a la hora de enfrentarse con el tratamiento, cuyo objetivo es mantener al paciente asintomático o con el menor número de síntomas posibles, manteniendo su calidad de vida, así como conseguir una función pulmonar normal. Es preciso diseñar una estrategia de tratamiento para conseguir estos objetivos, individualizando el tratamiento en función de las características vitales del niño y de la evolución de su enfermedad, teniendo en cuenta la evidencia científica. El objetivo de este trabajo es, partiendo de las ultimas actualizaciones de las dos Guías Clínicas sobre el asma más importantes en nuestro medio GEMA y GINA, protocolizar el tratamiento de fondo del asma y tener una herramienta útil que nos sirva en la consulta para tomar decisiones.

Mapeando mi barrio. La importancia de conocer sus recursos

Para poner en marcha un proyecto comunitario, es necesario conocer los activos y recursos presentes en nuestra comunidad. Para ello, podemos elaborar un mapa de activos en salud, que consiste en identificar aquellos recursos disponibles en nuestro barrio o pueblo que pueden mejorar la salud de sus vecinos. La búsqueda de activos se lleva a cabo mediante la participación de las personas y entidades de nuestra zona, favoreciendo así la interacción social y el empoderamiento de la comunidad.

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